Hay un mito que he escuchado ya por mucho tiempo y de diversas personas: quieres hacer crecer a tu empresa o negocio, reinvierte las utilidades. Suena bien y lógico. Y básicamente se pone el ejemplo de Japón, donde las empresas no retiran las utilidades sino hasta pasados 10 años. Dicen.

Sin  embargo, siempre he sospechado que los que dicen tal cosa nunca han dirigido o poseído una empresa.

Mi recomendación es lo contrario. ¿Quieres hacer crecer a tu empresa?: toma las utilidades que genera.

El sustento es este. En primer lugar, no somos japoneses ni estamos en Japón, país con una economía y estructura  legal-financiera muy diferentes a las nuestras.

En segundo, en mi experiencia, si no tomamos las utilidades de tu empresa o negocio, recurrentemente vas a estar tomando parte de su capital de trabajo para solventar necesidades, gustos y deseos personales. Lo cual trae invariablemente un desastre en el control financiero de tu empresa o negocio.

Tercero, dicen algunos, ponte un salario para que no tomes dinero del capital de trabajo. Error, las personas que recomiendan eso confunden tus derechos como empleado, aun cuando tú seas el dueño, con tus derechos como dueño. Como empleado te corresponde un salario, si o si, es un derecho. No es pregunta. Como dueño te corresponden las utilidades, es tu derecho. No es pregunta. Si no te pones salario, generas un costo oculto y desorden. Si no tomas las utilidades, no sabes del juego, vas a perder.

Cuarto, el tomar tus utilidades es la recompensa justa para ti  que le dedicas tiempo, dinero, y esfuerzo a mantener y acrecentar una empresa o negocio. Tú decides qué porcentaje te llevas y cuál reinvertirás.

Quinto, el tomar tus utilidades crea un efecto emocional-mental que es el de despertar al inversionista que también eres cuando tienes y trabajas en tu empresa o negocio.

Las utilidades,  las ganancias son la razón fundamental para crear empresas o negocios.

Las utilidades crean la motivación para seguir  trabajando e invirtiendo en una empresa o negocio.  Crecerlo, expandirlo.

Toma en cuenta esto, si fueras inversionista, ¿pondrías tu capital en una inversión que no te produce ganancias?  ¿Pondrías tu capital – tiempo, dinero, trabajo- en una empresa que no te genera ganancias?

Piénsalo, ¿Quieres que tu empresa crezca?  Toma tus utilidades. Disfrútalas. Deséalas.  Ve por más. Ambición, es la palabra.

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