Básicamente hay cuatro estrategias tecnológicas que es   fundamental implementar en las  empresas. Prácticamente sin importar si son una pequeña o gran empresa.

La primera estrategia versa sobre la integración de tecnología  de información y comunicaciones (TIC) en los procesos administrativos burocráticos de la empresa. ¿Por qué aquí primero? Porque el cliente no valora estos procesos, pero si tienen un costo.

Es decir, debemos hacer uso intensivo de la tecnología (TIC), en primera instancia, en aquellos procesos del negocio que no agregan valor y que generan costo y gastos que el cliente no paga ni está dispuesto a pagar como por ejemplo los registros contables,  la facturación, la nómina, los inventarios, cuentas por cobrar y por pagar y otros similares.

La segunda estrategia es implementar un sistema de información. La información es poder y dinero.

La información que entra todos los días a nuestras empresas es basta y variada. Por ejemplo:

  • Nombres de los clientes
  • Genero de los clientes
  • Edad de los clientes
  • Ubicación de los clientes
  • Cantidad económica de compra de cada cliente (cuánto gasta)
  • Cantidad en unidades de compra de cada cliente (qué compra)
  • Los días que compran los clientes
  • La información de los proveedores
  • La información de productos y servicios
  • La información de los colaboradores

Esta información se captura en bases de datos y se ordena  en un sistema adecuado  para conocer el comportamiento de clientes, proveedores, colaboradores, productos y servicios. A dicho sistema se le  Integra  información externa de las innovaciones en el sector que participamos  y otros indicadores económicos, sociales y políticos  que tienen influencia en el mercado que participamos. Esto es un sistema de información.

Un sistema de información no es lo mismo que tener reportes de ventas y clientes. No.

Un sistema de información tiene como objetivo conocer el comportamiento de los diferentes elementos que intervienen en las operaciones de la empresa para poder tomar ventaja de tal comportamiento además de manipularlo para beneficio de todas las partes.

La tercera estrategia es la integración de tecnología de información  a los productos y/o servicios y a los proceso de producción y prestación de servicios.

En la actualidad, la tendencia es integrar tecnología a los propios productos y servicios con la cual podamos interactuar con ellos. El caso más simple son los códigos de barras y otros tipos de códigos con los que los consumidores, utilizando su teléfono inteligente,  puedan interactuar y obtener información relevante para su beneficio: contenido, ubicación, medidas, etc.

Hoy el teléfono inteligente abre un campo basto para la creación de  aplicaciones con las que una persona pueda interactuar con productos, servicios, geografías, etc.

Por otro lado, hoy se fabrican una gran diversidad de aparatos domésticos que permiten una interacción de manos libres y predictiva, vía internet. Tal es el caso de los televisores inteligentes. Pero también es posible interactuar con la lavadora de ropa, con el refrigerador, etc. hasta con  ropa y zapatos. Esto es lo que se denomina la internet de las cosas.

Y más recientemente, entramos ya  a la revolución industrial 4.0: fábricas inteligentes con una participación humana muy, muy reducida. Basada en internet, robótica,  software, sensores, nanotecnología y tecnología de comunicaciones.

La cuarta estrategia es apalancar el crecimiento de la empresa con las TIC: Crecimiento exponencial.

La internet permite llegar a un volumen de personas que hoy es considerado como un mercado emergente, en franco crecimiento. Hoy ya hay  generaciones de seres humanos que nacieron en un mundo con uso normal de internet y teléfonos inteligentes. Es decir, para estas generaciones  son parte importante de su vida. Lo queramos o no. Así es.

Esa realidad  nos permite a las empresas entrar en procesos de crecimiento exponencial. Es decir, con una sola actividad, y apoyados en la tecnología, podemos alcanzar a una gran cantidad de consumidores y proveedores de bienes y servicios.  Tener presencia y operatividad mundial. El camino lo muestran Uber, Netflix, Spotify, Amazon, etc.

Lo que quiero decir es que  hoy es menester para cualquier empresa tener al menos una estrategia de negocios en la red, internet, la web, como le queramos llamar. Este mercado es global y en franco crecimiento. Y su crecimiento es exponencial, no lineal.

El no contar con estas estrategias de negocios hoy  nos pone en la situación de los dinosaurios frente al meteorito.

Y Ya conocemos el final.

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